449. Explicando un montón de expresiones coloquiales de la newsletter

Transcripción del podcast

Fluent Spanish Express Podcast, episodio número 449. Aquí tenéis todo el español que no os enseñan los libros. ¡Comenzamos!

Muy buenos días, bienvenidos, bienvenidas a un nuevo episodio de Fluent Spanish Express Podcast. Hoy es lunes, 20 de noviembre de 2023. Mi nombre es Diego Villanueva y como siempre os traigo todos los días, de lunes a viernes, un nuevo episodio del podcast más desafiante de español avanzado, sin adaptar la velocidad ni el vocabulario, sin guión, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Y empezamos esta semana ya con las pilas un poco más cargadas y es que, no sé si habréis notado, si no, no pasa nada, que el jueves y el viernes pues no ha habido episodios de podcast y es que, bueno, pues contaba un poquito en la newsletter las razones por las que no había publicado esos episodios de podcast. La verdad es que el podcast está muy bien pues para practicar vuestra comprensión auditiva, para entender expresiones, para un montón de cosas, pero en la newsletter es donde hay también muchísima chicha donde está pues el cotilleo, qué queréis que os diga. Entonces, bueno, pues a los suscriptores y suscriptoras de la newsletter pues les contaba el por qué de no haber publicado estos episodios de podcast, bueno, y también cómo me sentía y todas estas cosas. Entonces, os recomiendo, si sois oyentes del podcast y os mola el podcast, os mola pues cómo os llevo el español a vuestras casas y queréis dar un pasito más allá, os recomiendo que os suscribáis a la newsletter en www.fluentspanish.express. Es que no sé cómo decirlo más, pero voy a hacer una cosa un poco diferente hoy. Hoy voy a explicar algunas de las expresiones que utilizo en la newsletter o que he utilizado en las últimas newsletters. Bueno, esto surge de una de una un mensaje que me envió Olga, una suscriptora y oyente del podcast, pues bueno, pues me decía que sería interesante que con todo el contenido que estoy creando constantemente, pues que, bueno, dedique un poquito de tiempo en el podcast a explicar algunas expresiones que utilizo en la newsletter de una manera un poco más detallada, con un poquito más de profundidad. Y si es cierto, y esto yo lo había pensado muchas veces, que es un plus añadido, muy guay, que creo que está muy bien para, bueno, pues ir un poquito más allá. Lo que pasa que hasta ahora yo estaba grabando el podcast antes de escribir la newsletter. Entonces, bueno, no tenía demasiado sentido, básicamente porque no tenía pensado ni siquiera qué expresiones iba a utilizar en la newsletter. Así que, bueno, de hecho, esto, lo de escribir la newsletter es algo que hago sobre la marcha, es muy fresco, con lo cual, bueno, ahora estoy empezando a grabar el podcast justo detrás de la newsletter. Así que, bueno, pues creo que sí tiene sentido esto que dice Olga. Y bueno, voy a empezar a hacerlo así un poquito, voy a probar y hoy os voy a presentar, os voy a explicar algunas expresiones de una manera un poco más detallada. La verdad es que he cogido las últimas tres ediciones de la newsletter y es que hay un montón de expresiones. He tenido que hacer un poquito de selección y aún así creo que este episodio se va a ir de madre, o sea, que va a ser larguísimo. Pero bueno, también si estáis en el newsletter os enteraréis de cosas, por ejemplo, que desde hoy ya está disponible de nuevo el curso español de Trankis, 79 euros. Esta semana, hasta el viernes, va a ser la última semana en la que el curso va a estar a este precio. Luego va a subir a 109 euros. ¿Por qué? Bueno, pues porque en estos días voy a subir la nueva actualización del curso en la que voy a añadir otros 40 apartados. En total ya casi unos 100, no sé exactamente el número, pero más o menos unos 100 apartados. Entonces, es la última oportunidad para conseguir el curso a este precio 79 con todo lo que lleva. Pues el bonus, el podcast de Trankis que hay dentro de cuando compres el curso, acceso a descuentos y promociones. También tenéis la posibilidad de comentar en los episodios del podcast y se me olvidan más cosas, sí, seguro, pero bueno, el caso es que tenéis todas las ventajas. Bueno, y acceso, por supuesto, a todas las actualizaciones futuras del curso y acceso para toda la vida. Mientras siga existiendo Fluent Spanish Express tendréis acceso a todos los contenidos que, bueno, pues seguirá existiendo durante muchos años. Bueno, dicho esto, bueno, todo esto en www.fluentespanis.es. Venga, que se me va el santo al cielo. Vamos con la primera expresión que es del newsletter, creo que del jueves o del miércoles pasado, en la que hablaba del tema de los teléfonos móviles, bueno, del acceso de los niños a los teléfonos móviles. ¿A qué edad es recomendable que accedan al teléfono móvil? Bien, esto no tiene una respuesta, una respuesta para, digamos, específica, pues muy general. El caso es que había una expresión que utilicé que es «no es un tema que me toque muy de cerca», «no es un tema que me toque muy de cerca». Bueno, en este caso yo lo decía porque como yo no tengo hijos, pues significa que este tema no es algo que me afecte personalmente, que no me, que no me afecta de una manera importante. Sí es verdad que como ciudadano, pues puedo tener la preocupación de que los menores tengan una buena salud mental y que accedan al teléfono móvil cuando tienen que hacerlo, pero como no tengo hijos, pues no es un tema que me toque muy de cerca, no es algo que me afecte personalmente. En el lado contrario, puedo decir que hay algún tema que me toca muy de cerca, por ejemplo, no sé, las nuevas palabras que incluye la Real Academia Española en el diccionario, pues es algo que me toca muy de cerca porque es algo que tiene que ver con mi profesión de profesor de español. Entonces me afecta personalmente o profesionalmente en este caso. Es un tema que me toca muy de cerca. Otra expresión, «elevar la apuesta». Vale, esta expresión es interesante, «elevar la apuesta». Es cuando aumentamos el riesgo o el nivel de compromiso en una situación, ¿vale? Yo comentaba que algunos padres se habían unido para, bueno, pues proponer que los niños no tuvieran teléfono móvil antes de los 12 años y decía que había otros padres que habían elevado la apuesta para poner esa edad, ese límite de edad a los 16 años. Eso significa aumentar las condiciones, en este caso pasar de los 12 a los 16 años y elevar la apuesta. Nosotros, ¿cómo podemos decir esta expresión de «elevar la apuesta»? Imaginaos que, por ejemplo, yo con la actualización del curso, ¿no? Yo digo que la voy a tener disponible a partir del 25 de noviembre. Bueno, pues yo elevo la apuesta si digo que en lugar del día 25 la voy a tener el día 20. Digamos que aumento mi nivel de compromiso y, bueno, pues me comprometo con otra fecha diferente. Entonces, eso significa «elevar la apuesta». Otra palabra también que utilizaba es «chiringuito». En sentido literal, seguramente todos habréis escuchado hablar de los famosos chiringuitos de playa o incluso habréis estado en los chiringuitos de playa aquí en España, donde, bueno, pues podéis consumir bebidas, comidas… Bueno, eso es, digamos, en el sentido literal lo que es un chiringuito. Pero nosotros, en España, utilizamos muchísimo esta expresión, esta palabra de «chiringuito» para referirnos a un negocio o una actividad que no es muy, digamos, bueno, que es así un poco cutre, por decirlo de alguna manera, o que tiene alguna sospecha fraudulenta, como que es un fraude. Se habla muchísimo de los chiringuitos financieros en el sentido de que son negocios relacionados con las inversiones, que no tienen mucha legalidad, o que huelen un poco mal, como que parece como que son un poco fraude, o que son un poco… Bueno, pues eso, los chiringuitos es muy típico. No recuerdo exactamente en qué sentido estaba utilizando esta expresión… Ah, sí, creo que decía algo así como «cerrar el chiringuito». «Cerrar el chiringuito» es como cerrar un negocio, refiriéndose al negocio como algo así con poca importancia. Bueno, otra más que utilizaba, y esto en referencia a mi primer teléfono móvil. Yo decía que mi primer teléfono móvil era como un ladrillo. Este es en el sentido literal, o sea, era del tamaño de un ladrillo, un ladrillo de estos que se utilizan en la construcción de las casas, de las paredes. Pues un ladrillo, algo que es muy pesado, algo que es una forma así de grande, pesada. Pero un ladrillo también puede ser algo aburrido. Pues esa película es un ladrillo, ¿no? Como es… La clase de historia es un ladrillo. Es algo que es muy aburrido también, algo que es muy pesado, pero en el sentido de que se nos hace pesado, de que no lo soportamos, ¿vale? Bien, pasando a la newsletter del viernes. Decía «me cuesta horrores». O sea, cuando algo nos cuesta horrores, costar horrores, es algo que se nos hace muy difícil de hacer o de soportar. Algo que, pues, nos cuesta más trabajo de lo habitual. Pues algo que hacemos y que algo nos cuesta horrores es que nos cuesta más esfuerzo del habitual, ¿vale? Entonces, por ejemplo, no sé, hay gente que dice «me cuesta horrores levantarme los lunes por la mañana», ¿no? Porque no quieren ir a trabajar. Pues costar horrores en el sentido de que algo se nos hace difícil. Y en ese mismo sentido decía que algo me estaba drenando por completo. Es que algo estaba consumiéndome la energía, me estaba consumiendo el ánimo, ¿vale? Por ejemplo, no sé, preparar un informe para mi jefe me drena por completo. Siempre estoy… termino agotado, por ejemplo, ¿no? Podríamos decir algo así como en el sentido de drenar, que me cansa, que me consume la energía, que me chupa la energía también de una manera un poco bastante coloquial. Drenar, en este caso, bueno, pues es una expresión que podemos utilizar en contexto, en un contexto de familiaridad. No es un contexto muy formal, pero está bien, drenar por completo la energía. Y en un contexto coloquial, totalmente coloquial, incluso, bueno, no vulgar, pero bastante coloquial, es no rascarla. No rascarla es no hacer nada. O sea, estuve toda la mañana en la oficina sin rascarla, ¿vale? Estuve toda la semana, toda la mañana en la oficina sin hacer absolutamente nada, sin rascarla. Cuando no la rascamos, cuando decimos que alguien no la rasca, es que no hace nada. Es que últimamente no la rascas, ¿no? Como que no haces nada, ¿vale? Otra expresión, venga, sentirse como el culo. Sentirse como el culo, bueno, pues ya os podéis imaginar, esta es una expresión vulgar, es de sentirse mal, tanto física como emocionalmente. La podemos utilizar de las dos maneras. Pues, bueno, fui a correr esta mañana y me siento como el culo, pues me duele todo el cuerpo, me duelen las piernas, me duelen los… O también podemos decir que me siento como el culo, pues emocionalmente, en el sentido de que no tengo ánimo, de que pues estoy pues un poco bajo. Pues esa es la expresión, sentirse como el culo, me siento como el culo. Cuidado con este verbo, que es irregular, sentirse, el verbo sentirse en forma pronominal es irregular, me siento como el culo, te sientes como el culo. Fijaos que cambia y no decimos me sento, sino me siento, ¿vale? Bien, otra expresión que utilizaba interesante es «a tres días vista». Bueno, podemos decir que algo ocurrirá dentro de tres días, es la forma más normal de decirlo, pues tendré que ir al médico dentro de tres días, o por ejemplo utilizar esta expresión «a tres días vista». Por ejemplo, tengo la presentación de un proyecto a tres días vista. Sinceramente, tengo la presentación del proyecto pues dentro de tres días. Es una manera un poco más culta de decirlo y a mí me parece más interesante. Entonces, bueno, quise utilizar, bueno, no es que quise utilizarla, me salió así utilizarla en el newsletter, ya os digo que no está nada premeditado y bueno, pues esta es una manera que tengo de decir que tengo que hacer algo en tres días, ¿no? Tengo esto a tres días vista. Luego, otra más, «pasar de hacer algo». Cuando pasamos de hacer algo, cuando digo pues paso de ir a comer por ahí, paso de salir hoy o paso de hacer este trabajo, significa que decidimos no hacer algo, que decidimos en el contexto en el que yo lo estaba utilizando. También pasar de algo puede ser ignorar algo, no prestarle atención. Pues mira, la verdad es que paso de lo que me digas, ¿no? Como que no me importa lo que me digas, te voy a ignorar. Paso de lo que me digas, paso de todo lo que me digas, no me importa. Bien, la newsletter, esa newsletter se llamaba «en todos lados cuecen habas», «en todos lados se cuecen habas», se puede decir también. Vale, se utiliza para hablar de que en todos lados pues tenemos problemas, todos, pues hay cosas positivas, pero en todos lados hay cosas negativas y bueno, pues en todos lados se cuecen habas o en todos lados cuecen habas. En todos lados hay problemas. Vale, en la newsletter, venga, acabo rápidamente, otras cinco expresiones, «darse un respiro» o «tomarse un respiro». Yo utilizo más «darse un respiro», tengo que darme un respiro, he decidido darme un respiro y utilizo «tomarme un descanso» con el verbo «tomar». No utilizo tanto «darme un descanso», sino «tomarme un descanso» y «darme un respiro». Bien, bueno, pues cuando nos tomamos un descanso y, vale, más redundancia o un tiempo para nosotros mismos, ¿no? Pues he decidido tomarme un descanso, darme un respiro esta semana y bueno, pues voy a, no sé, viajar, por ejemplo. Vale, otra expresión, «saber a poco». Cuando decimos que algo me sabe a poco es que algo pues no es suficiente, algo que me dejó con ganas de más. Por ejemplo, no sé, me fui al concierto, fui al concierto, estuvo muy bien, pero me supo a poco porque esperaba que tocaran también las canciones del último disco y no las tocaron y bueno, no sé. Entonces, «saber a poco» es algo que nos parece insuficiente, que nos deja con ganas de más. Otra expresión, «no doler prendas en admitir». Bueno, estas suelen ser frases que se utilizan o palabras que se utilizan juntas, «no doler prendas en admitir» es que no tener problema o no tener vergüenza por reconocer algo. No tengo, no me duelen prendas en admitir que me equivoqué, por ejemplo. Es simple que no tengo problema en reconocer que me equivoqué. Otra más, «mandar a la porra». Bueno, «mandar a la porra» es deshacernos de algo que nos está, entre comillas, molestando o que nos estresa o lo que sea. Pues mira, he decidido mandarlo todo a la porra y es una manera más, digamos, menos vulgar de decir «mandar a la mierda» o «mandar a tomar por el culo» algo. Pues «mandar a la porra» es una manera un poco más educada de decir que queremos deshacernos de algo. Y por último, esta, «dejarse algo en el tintero», pues olvidarse de algo. Pues bueno, con este episodio de podcast no sé si me he dejado algo en el tintero, no sé si hay alguna expresión más interesante que me haya olvidado. Entonces, esto de «dejarse en el tintero» es pues olvidarse de algo. No sé si me he dejado en el tintero, no sé si me he dejado algo en el tintero, pero bueno, el próximo día, en el próximo episodio, os contaré algunas expresiones más. Espero que os haya gustado este episodio. Si os ha gustado, os recomiendo desde ya, ahora mismo, que os suscribáis a Nanyos Letter, www.fluentspanish.express. Allí, según entrais, tenéis una cajita, ponéis vuestro nombre, vuestro email y ya comenzáis a recibir los emails y, bueno, todas estas expresiones que ya os digo que es que son oro puro. Es que son oro puro. Si os ha gustado el podcast, 5 estrellitas en Spotify. Ya creo que vamos 160 y algo, no os recuerdo bien. A ver si llegamos a los 200. Venga, a ver si todas las personas que estéis escuchando esto en Spotify, entráis, le dais ahí a 5 estrellitas y, bueno, pues a ver si llegamos a los 200. Dicho esto, nos vemos en el episodio de mañana. Que tengáis muy buen inicio de semana. Adiós.