470. Verbos que cambian de significado en pretérito

Transcripción del podcast

Fluent Spanish Express Podcast, episodio número 470. Aquí tenéis todo el español que no os enseñan los libros. ¡Comenzamos! Muy buenos días, bienvenidos, bienvenidas a un nuevo episodio de Fluent Spanish Express Podcast. Hoy es martes 23 de enero de 2024. Mi nombre es Diego Villanueva y todas las semanas, los martes y los viernes, os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de español avanzado, sin adaptar la velocidad ni el vocabulario, sin guión, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Y hoy os traigo un episodio muy interesante, muy diferente a los últimos, no sé, 100 episodios. La verdad es que hace tiempo pues que quiero hablaros de estas cosas y hoy pues, bueno, no sé, me pareció que era un buen día. Tampoco tenía por qué ser otro. El caso es que hoy he decidido hablar de esto. Es un tema superinteresante. Como digo, voy a hablaros del contraste que existe entre el pretérito y el presente de algunos verbos. En este caso, de algunos verbos que utilizamos constantemente, como por ejemplo, conocer, poder, querer y saber.

Voy a hablaros de las diferencias de significado que hay entre las diferentes formas verbales de presente y pretérito. Y la verdad es que es un episodio superinteresante. Así de primeras pues quizás puede sonar un poco aburrido, pero la verdad es que hay un montón de matices superinteresantes que en vuestro nivel, en este nivel avanzado, pues os van a ayudar un montón a llevar vuestro español al siguiente nivel. Y si queréis llevar vuestro español al siguiente nivel, ya sabéis, www.fluentspanish.express.

Allí tenéis gratuita la newsletter todos los días, de lunes a viernes, una historia que os cuento, escrita por mí, en la que utilizo un montón de expresiones coloquiales para que entendáis mejor en contexto lo que significan. Además, esa newsletter tiene una versión pro, una versión extendida, en la que pues explico de manera superdetallada, con un montón de ejemplos y con preguntas tipo test, para que podáis responder y para que podáis practicar con esas expresiones. Además, los viernes, recopilación de todas estas expresiones utilizadas durante la semana. Bueno, y un montón de cosas que sólo podéis descubrir en www.fluentspanish.express.

Y la otra cosa que tenéis allí también es el curso Español de tranquis, que es un curso en el que también os llevo todas esas expresiones coloquiales, y no sólo eso, sino también cosas de cultura, de costumbres y lo que he llamado la fauna ibérica, que es los personajes, y nunca mejor dicho, eso de personajes que os podéis encontrar aquí en España. Y bueno, os va a encantar esa parte. Así que ya sabéis, en www.fluentspanish.express.

Y como digo, hoy episodio un poquito más, bueno, iba a decir teórico, pero no, porque voy a poner muchos ejemplos y estoy seguro de que se os va a hacer bastante ameno. Espero que al menos sea así y sobre todo que aprendáis un montón de cosas.

Hoy, como os decía, vamos a explorar los verbos conocer, poder, querer y saber. Ya veis, cuatro verbos que utilizamos constantemente. O sea, yo creo que una de cada cuatro frases que utilizamos, pues utilizamos este verbo y a lo mejor más. El caso es que voy a hablar del contraste de significado entre el uso en presente y en pretérito, en pasado. Bueno, no sé si alguna vez os habéis preguntado por qué decir que conocí a alguien es diferente de decir que conozco a esa persona.

Pues hoy vamos a ver esto. Vamos a ver por qué estos cambios de significado entre los diferentes tiempos verbales.

Verbo Conocer

Y de hecho, esto empezamos con el primer verbo, que es el verbo conocer. En presente, conocer es un verbo que utilizamos muy a menudo, constantemente. Significa tener conocimiento de alguien o de alguien. Por ejemplo, conozco París, conozco Oviedo, conozco Asturias, conozco España, ¿vale? Conozco un lugar, conozco algo, conozco a Juan, conozco a María, ¿vale? Conozco a una persona. Recordad siempre que tenéis que utilizar la preposición «a» cuando hablamos de una persona. No digo «conozco Juan», sino «conozco a Juan». Bueno, esto doy por hecho que ya lo sabemos. Es un reconocimiento o una familiaridad que, pues, hemos desarrollado con el tiempo. Vale, pues, conozco a María, pues somos amigos y, bueno, pues, hablamos todos los días. Sin embargo, cuando hablamos en pretérito, el verbo conocer toma un giro bastante interesante. Por ejemplo, conocí París o conocí a Juan, conocí a María.

Vale, aquí cambia la perspectiva. Aquí ya no nos referimos al hecho de conocer a esa persona, sino al momento específico en que algo o alguien entró en nuestra vida. La primera vez que conocimos París o que conocimos a Juan o conocimos a María. Es como una introducción a un descubrimiento. Ejemplos. Vamos a ver algunos ejemplos con el contexto. Pensemos, si digo que conocí a María en la fiesta de anoche, estoy indicando que antes de esa fiesta, pues, María era una total desconocida para mí. No la conocía absolutamente de nada. Sin embargo, si digo conocí a María en la fiesta de anoche, pues, ahí ya denoto que ayer fue justo el día en el que conocí a María. Si, por ejemplo, digo conocí París el verano pasado, pues, esto implica que mi primera visita fue a París el pasado verano, hace un verano.

Bueno, puedo haber visitado París muchas más veces, pero la primera vez que lo hice fue el verano pasado. Es muy importante, es crucial, entender el contexto. Utilizamos con este verbo conocer en pretérito. Sin el contexto, estamos muertos. El significado puede ser muy ambiguo, puede ser que no entendamos exactamente lo que quieren decir. Por eso, en conversaciones y en narraciones, pues, los detalles alrededor de este «conocí» para nosotros son muy importantes para transmitir la experiencia exacta.

Si yo digo conocí Italia, me falta un poco de contexto. ¿Cuándo conociste Italia? ¿En qué momento? Así que, la próxima vez que utilicéis conocer en pretérito, pensad siempre en esa primera vez, en ese momento de descubrimiento que está tratando de transmitir la persona que os lo está diciendo. En español, pues, estos matices, la verdad es que son muy interesantes y nos hacen, pues, capturar un poquito más la esencia de esos primeros momentos que son importantes.

Verbo poder

El siguiente verbo, el verbo poder. El verbo poder es directo, es familiar y significa, pues, tener la capacidad o la habilidad para hacer algo. ¿Vale? Yo puedo correr largas distancias. Mentira. Pero ella puede hablar cuatro idiomas. ¿Vale? En este caso, es una declaración de habilidad. Yo tengo la habilidad de correr largas distancias y María tiene, pues, también la habilidad de hablar cuatro idiomas. ¿Vale? O puede hablar cuatro idiomas, si ella quiere, si quiere hablar. Pero en pretérito, poder nos cuenta una historia totalmente diferente. No se trata solo de la capacidad, y esto es muy importante y esto es superinteresante, sino también de la oportunidad. Y no solo eso, sino también si fue aprovechada o no fue aprovechada. Pude y no pude se convierten en narraciones de oportunidades tomadas o perdidas. Por ejemplo, vamos a poner un ejemplo para que lo entendáis mejor.

Ayer pude terminar el proyecto. Implica que tuve tanto la capacidad como la oportunidad de completar el proyecto y la aproveché. ¿Vale? Porque ayer pude terminar el proyecto. Por fin pude terminar el proyecto. ¿Vale? Tuve la capacidad, tuve la oportunidad y al final terminé el proyecto. Por otro lado, si digo «no pude asistir a la reunión», sugiere que aunque quizás tenía la capacidad de asistir, pues algo me lo impidió perdiendo así la oportunidad de asistir a la reunión. No pude asistir a la reunión, no pude ir al concierto. ¿Vale? Pues quizás sí tenía la capacidad de ir al concierto, pero me puse enfermo o yo qué sé, no sé, al final tuve que ir a trabajar o lo que sea.

De nuevo, el contexto, otra vez, es clave. Los contextos son muy importantes. «Pude» y «no pude» pueden indicar diferentes situaciones dependiendo de lo que se añada a la narrativa. ¿Vale? La intención detrás de estas palabras a menudo necesita ser aclarada con información extra, información adicional. Entonces, cuando uséis «poder» en pretérito, recordad que estáis no sólo hablando de habilidad, sino también de la circunstancia y de la oportunidad. Es un verbo que en su forma pretérita nos permite compartir no sólo lo que podríamos hacer, sino también lo que efectivamente hicimos o no pudimos hacer.

Verbo querer

El tercer verbo, el verbo «querer». En presente, «querer» es un verbo que utilizamos para expresar deseo o voluntad. Eso ya lo sabemos. Por ejemplo, yo quiero un café, ella quiere, no sé, aprender a bailar. Nuestra intención, nuestro deseo es ese. Yo quiero un café y ella quiere aprender a bailar. Pues eso, queremos, eso es nuestra intención o nuestro deseo, lo que queremos en este momento. Sin embargo, ¿qué pasa cuando utilizamos «querer» en pretérito? Bueno, pues el significado puede variar un montón. En este caso, en este tiempo, «querer» puede expresar un intento que fue o que no fue llevado a cabo, dependiendo de si es afirmativo o es negativo. Por ejemplo, vamos a ver un ejemplo muy claro. Quise hablar con el director, pero no estaba. Sugiere que yo hice un intento de hablar con el director, pero no lo conseguí porque, bueno, pues no estaba. Llegué a la oficina y no estaba.

En cambio, «no quise ver la película» indica que yo tomé una decisión consciente de que no quería hacer algo, de que no hice algo. No quise ver la película. Es que me parecía muy aburrida y la verdad es que no quise ni verla, por ejemplo. Ahí cambia el significado. Ya no significa que he tomado la decisión meditada, consciente, yo mismo, de no hacerlo, de no ver la película. Es interesante darnos cuenta de cómo la negación cambia radicalmente el significado en pretérito. Mientras que «quise» implica que hay un intento, «no quise» pues habla de una decisión de no actuar o de rechazar una oportunidad. En este cambio o este cambio de significado en «querer» pues también nos hace expresar diferentes matices en situaciones pasadas.

Os animo a que penséis en vuestra propia vida, donde «querer» pues este en pretérito refleje estas sutilezas. Pensad algunas cosas que podéis utilizar «querer» para reflejar este matiz de que habéis tomado la decisión de no actuar o de rechazar algo o que habéis querido hacer algo pero en realidad pues bueno finalmente no se dio la oportunidad. Así que cuidado con esto.

Verbo saber

Y el último verbo es el verbo «saber». En presente «saber» se refiere al conocimiento o la información que tenemos de algo o de alguien. Por ejemplo decimos que yo sé hablar español. Vosotros podéis decir perfectamente «yo sé hablar español» y ella sabe la respuesta. Por ejemplo, estamos indicando que en el momento actual vosotros tenéis el conocimiento o la habilidad para hablar español.

«Yo sé hablar español». «Diego, yo sé hablar español». Perfecto. Cuando nos vamos al pretérito, ¿qué pasa? Bueno, pues «saber» deja de ser simplemente una declaración de conocimiento y se convierte en una revelación de cuándo se adquirió ese conocimiento. De nuevo, otra vez, se trata del descubrimiento o de la realización de un momento en un momento específico del pasado. Por ejemplo, «yo sé supe la verdad ayer».

Por ejemplo, si fuera que eso que yo sé ese conocimiento de la verdad, pues algo de lo que me enteré, ese chisme, ese cotilleo, pues lo conseguí ayer. Desde ayer fue el momento en el que yo supe la verdad. Es el momento exacto, un punto definido en el tiempo en el que yo supe la verdad. Eso muestra que como en este tiempo verbal también cambia drásticamente el significado de un verbo en «saber» pues de cómo y cuándo se reveló o se descubrió algo importante.

La verdad es que este episodio que así a primera vista o a primera oída, mejor dicho, pueda parecer un poco denso, un poco complicado, la verdad es que si lo escucháis más de una vez, si os fijáis tranquilamente o le dais un poco de pausa y veis todos los matices de estos cambios de significado entre los verbos en presente y en pretérito, os daréis cuenta pues esas pequeñas sutilezas de las que siempre nos intentamos alimentar cuando estamos en ese nivel intermedio para pasar al siguiente nivel, al siguiente nivel avanzado.

Y es que estos pequeños matices, estas pequeñas sutilezas, pues son las que definitivamente os van a dar ese nivel mucho más avanzado y el que de verdad nos van a permitir pues entender muchísimo mejor a los nativos, ser capaces de comunicaros mucho mejor y tener, por sobre todo, todas las herramientas para ser capaces de sacar todas las cosas que tenéis en vuestra cabeza y definitivamente ponerlas sobre la mesa pues cuando estéis en una conversación con otras personas en español.

Así que bueno, espero que os haya gustado este episodio, ya es que me quedo sin voz y nada, lo de siempre, os animo a que veáis la transcripción completa de este episodio en www.fluentspanish.express/podcast/470 el número de este episodio y también, como siempre, os animo a que os suscribáis a la newsletter en www.fluentspanish.express. Nos vemos el próximo viernes, que tengáis muy buena semana. ¡Adiós!

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