485. Cuándo usar «de» después de un verbo en español

Transcripción del podcast

Fluent Spanish Express Podcast, episodio número 485. Aquí tenéis todo el español que no os enseñan los libros. ¡Comenzamos! Muy buenos días, bienvenidos, bienvenidas a un nuevo episodio de Fluent Spanish Express Podcast. Hoy es martes 19 de marzo de 2024. Mi nombre es Diego Villanueva y todas las semanas, los martes y los viernes, os traigo un nuevo episodio del podcast más desafiante de español avanzado, sin adaptar la velocidad ni el vocabulario, sin guión, sin filtros, el español tal y como lo hablamos los nativos españoles.

Hoy os traigo un episodio súper rápido en el que voy a responder una pregunta de gramática que me ha enviado Marco a través de la red social Threads. La verdad es que nunca había recibido una pregunta por ahí, pero bienvenida sea. Ya sabéis, podéis enviarme vuestras dudas, vuestras preguntas, vuestras sugerencias a través de redes sociales, como ha hecho Marco, a través de la página web www.fluentspanish.express, respondiendo a la newsletter o también con señales de humo, con morse, lo que os dé la gana. No entiendo el morse, pero si me enviáis un mensaje puedo intentar buscarlo por internet.

El caso es que, sea como sea, podéis enviarme preguntas de lo que os dé la gana. No hay pregunta estúpida, sino creo que respuesta estúpida o no sé cómo es exactamente eso. El caso es que, como os digo, todas las preguntas que me envíeis, pues yo aquí en el podcast encantadísimo de responderlas y bueno, pues vamos a hacer esta o vamos a responder esta de Marco que dice «quiero sugerir un tema». No sé si ya hablaste de esto. Bueno, pues vamos a verlo. Dice «¿cuándo se debe y no se debe usar ‘de’ después de un verbo? Por ejemplo, tengo ganas de aprender un idioma, lo necesita, en cambio, olvide hacer las tareas, no. Dice, siempre me equivoco porque en italiano tendría que usar ‘di’ en ambos casos». Bueno, pues muchísimas gracias por tu pregunta, Marco, y vamos a ver esto, que es una duda bastante interesante. Bueno, pues básicamente porque son de esas cosas pequeñitas que parece que no son importantes, pero todo es importante. Vamos a ver el uso de la preposición «de» después de un verbo en español, que, como siempre pasa con estas cosas, dependen de varios factores. Pues desde los temas gramaticales, desde las normas de uso de las preposiciones con algunos verbos particulares y, por supuesto, cómo no, del significado que queremos transmitir, pues cuando estamos hablando. Así que vamos a ver algunas pautas generales de cuándo se debe usar «de» después de un verbo y cuándo no se debe usar «de» después de un verbo. En primer lugar, ¿cuándo lo usamos? Bueno, pues para indicar origen o procedencia. Una muy fácil, «soy de Oviedo», esa es muy fácil, o «vengo de la casa de María», por ejemplo, estoy hablando de un origen o una procedencia. «Soy de Oviedo», pues ¿de dónde soy? «De Oviedo». O ¿de dónde vengo? Pues vengo de la casa de María. Fácil, sencillo, para toda la familia. Con verbos que expresan inicio, fin de una acción. Por ejemplo, «acabo de tomarme un café». Antes de empezar el podcast, «acabo de tomarme un café». Indico la conclusión de acción, ya me tomé el café, el café ya está en mi estómago y, bueno, pues es una acción terminada. También lo utilizamos con inicio, por ejemplo, aunque es menos común, pero tengo, si me equivoco, que suele pasar bastante a menudo, tengo que empezar de nuevo a grabar el podcast. Este episodio de hoy ya creo que es la tercera o la cuarta vez que lo grabo, así que empezar de nuevo a grabar el podcast. Tengo que comenzar de cero de nuevo. Bien, vale. Para formar construcciones verbales específicas. Este es un verbo bastante habitual de muchos estudiantes, el uso de «intentar» y «tratar». ¿Vale? ¿Por qué? Porque son dos sinónimos, pero uno tiene una preposición y el otro no. Por ejemplo, «quiero intentar aprender inglés», por ejemplo. O «estoy tratando de aprender inglés». Fijaos que con el verbo «tratar» sí utilizo el «de». Entonces, hay muchos estudiantes que «quiero intentar de aprender inglés». No, «quiero intentar aprender inglés», «estoy tratando de aprender inglés». Lo mismo ocurre con «olvidar», pues «olvidar» se «de». «No quiero olvidarme de llamar a mi madre hoy», por ejemplo, utilizamos el «de», pero es muy distinto a «me olvidé las llaves en casa». Cuidado con eso. Y luego también «depender de». Cuando decimos, cuando dependemos de alguien, pues es que estamos sujetos a algo. Por ejemplo, en España, muchos jóvenes dependen de sus padres, por ejemplo. Están sujetos a sus padres. Sus padres son los que les pagan todas las cosas. Así que «depender de», en este caso, o «yo dependo de vosotros para que este podcast lo escuche todo el mundo». Si vosotros compartís el podcast, si vosotros le dais cinco estrellas al podcast en Spotify, en Apple Podcast, en todos los podcatchers, pues más personas descubrirán este podcast. Así que «dependo de vosotros». ¿Vale? Vale. Otra más. Para expresar la materia en la que queremos hablar o la que estamos hablando. Hablar de, discutir de, por ejemplo, hoy estamos hablando de gramática. A mí no me gusta discutir de política, por ejemplo. También podemos utilizar el «sobre». El «de» y el «sobre», en este caso, son intercambiables. Hablar sobre gramática, discutir sobre política. Y ahora vamos a ver cuándo no se debe usar «de» después de un verbo. En primer lugar, cuando el verbo está seguido directamente por un objeto directo sin necesidad de una preposición. Por ejemplo, «me gustaría comer pan» ahora mismo. Bien, no tengo que decir «me gustaría comer de pan», sino simplemente vemos que el objeto directo está ahí detrás y utilizamos «comer pan». ¿Vale? O también «leer un libro». Por ejemplo, hoy por la tarde quiero leer un libro. Ahí simplemente utilizo «no quiero leer de un libro» sino «quiero leer un libro». ¿Vale? Con verbos que ya incluyen la idea de dirección o movimiento hacia algo sin necesidad de una preposición adicional. Por ejemplo, es muy típico, «ir a la casa». Perífrasis verbal, «ir a la casa». «Después de trabajo voy a la casa» o «voy a casa» o «me voy a casa sin parar en el bar». Yo qué sé. O «llegar al parque» o «llegar a la ciudad». Utilizamos una preposición distinta. No decimos «llegar de la ciudad». Si digo «llegar de la ciudad» estamos en el caso del que hablaba antes, es que el origen, la procedencia, «llegar de la ciudad», «llegar a la ciudad», diferente. ¿Vale? Y luego hay algunos casos, hay muchos, pero vamos a ver un par de ellos. Tampoco voy a estar aquí todo el día contando estas cosas, pero simplemente para que os dé pie a investigar un poquito sobre todo esto, que pues a veces cambiando la preposición, cambiamos también de manera intencionada el significado de algo. ¿Vale? Vamos a ver dos verbos, «pensar» y «vivir». Si digo «pensar en» indica que estoy enfocando mis pensamientos en una cosa o una persona. Por ejemplo, estoy pensando en ti. O estoy pensando en mudarme, por ejemplo. ¿Vale? Es que mis pensamientos están enfocados en eso, en mudarme, en cambiar de casa o en ti. ¿Vale? O en vosotros, lo que sea. Bien, si utilizo «pensar de», es cuando hablamos de expresar una opinión sobre algo o sobre alguien. ¿Vale? No te voy a decir lo que pienso de ti, porque te molestaría, por ejemplo, pensar de ti. No te voy a decir la opinión que tengo de ti, no te voy a decir lo que pienso de ti o no te voy a decir lo que pienso de del mundo actualmente, porque es un desastre. Bueno, ya lo acabo de decir. Bien, «vivir». Lo mismo, «vivir en» simplemente indica un lugar de residencia. Por ejemplo, vivo en Oviedo. No, vivo en Muros de Nalón. ¿Vale? Y luego también «vivir de», que es muy parecido a el que hablábamos antes de «depender de». ¿Vale? Por ejemplo, de nuevo, vamos a poner el mismo ejemplo. Hoy en día, muchos jóvenes en España viven de sus padres. Es decir, sus padres le pagan todos los vicios y todas las cosas. Así que «vivir de», «vivir en». Pensar en ti, pensar de, pensar de política, lo que pienso de la política. Vivir en Oviedo, vivir en Asturias, vivir en España. Hay gente que vive del cuento, hay gente que vive de no hacer nada, pues yo qué sé, de muchas cosas, de tener mucha cara dura. Bueno, como veis, hay muchos casos en los que se usa, en los que no se usa. Simplemente, pues es poco a poco ir teniendo, pues digamos, cierta… Bueno, no sé cómo decirlo, se me acaba de ir la palabra. O sea, que estemos expuestos, esa es la palabra, cierta exposición, a todas estas expresiones, a todos estos casos con el «de», sin el «de», y que poco a poco, pues, vayamos cayendo en cuenta de manera natural, de manera automática, de que tenemos que utilizarlo o no tenemos que utilizarlo. Desde luego que, en el caso de los italianos, como apuntaba Marco antes, pues hay una cierta transferencia que hacen que muchas veces, pues los italianos y las italianas piensen que se tiene que utilizar siempre, pero no es así. Así que tened cuidado, simplemente empezad a pensar un poquito más en esos momentos, pues cuándo lo tenéis que utilizar y cuándo no tenéis que utilizar, y fijaos, fijaos a partir de ahora cuando veáis un texto, cuando escuchéis hablar a alguien, si lo utilizan, si no lo utilizan, y pensad, pues sí, por qué lo utilizan, por qué no lo utilizan, y bueno, pues ya está. Bueno, espero que os haya gustado este episodio, si os ha gustado, ya sabéis, 5 estrellas en Apple Podcast, en Spotify, y sobre todo, y lo que más me importa, que os suscribáis a la newsletter en www.fluentspanish.express. No lo he dicho al principio del episodio, no sé si habéis llegado hasta aquí, pero si habéis llegado hasta aquí, os tengo que decir que merece la pena, de verdad, que os suscribáis a la newsletter. Así que ya sabéis, www.fluentspanish.express. Nos vemos el viernes con una entrevista, así que que tengáis buena semana, Adiós.